Suscribirse al Boletín
Enero-Febrero 2020
Anuario
Próximos eventos
Arquitectos
Artículos
20/03/2020 / Ramón Martínez

Intosika, desde 1910 intoxicando el planeta

Con un par... En Sika organizamos un concurso para estudiantes de Arquitectura de todas las Escuelas de España, en la que deben exponer su visión de futuro del mundo, y uno de los grupos concursantes hace un trabajo que se titula como este artículo: “Intosika, desde 1910 intoxicando el planeta”. Con un par


 

La primera impresión cuando lo vemos en Sika es, ¡pues que bien…! El concurso, en sus 24 ediciones se ha distinguido por la creatividad, fomentar lo políticamente incorrecto, por ser ligeramente “gamberro” y meterse siempre con algo o alguien… Pues esta vez nos ha tocado a nosotros, qué se le va a hacer, hay que aceptarlo.

Pero pensándolo más despacio, llegamos a otra conclusión: pero si tienen razón… por lo menos en parte. Sika lleva haciendo productos químicos para la construcción desde 1910. Desde entonces, sin duda ha colaborado, a su nivel, con sus productos a mejorar la calidad de lo que construimos. Pero al mismo tiempo ha consumido recursos, ha generado desechos, ha creado indirectamente problemas medioambientales, eso es innegable. Por eso no es totalmente incierto lo que dice el título.

Y eso que decimos de Sika en el párrafo anterior se puede extender perfectamente a otros campos y empresas. Ford, Endesa o Repsol, por poner solo algunos ejemplos, nos llevan haciendo mucho tiempo la vida mejor, porque nos dan coches que nos permiten viajar, nos proveen de energía o nos dan petróleo con sus múltiples usos. Pero a la vez que hacen eso, contaminan el aire, polucionan la atmósfera, ensucian los mares. Y esto es extensivo en menor o mayor medida, a cualquier empresa, tipo de industria o actividad (los ejemplos anteriores eran absolutamente al azar). Salvo que usted se dedique a escribir poesía o a la vida contemplativa, es bastante probable que su actividad, aunque mínimamente, sea contaminante y se le podría aplicar en mayor o menor medida el título de artículo.

Como conseguir el equilibrio

Todo lo anterior nos lleva a una cuestión: donde encontrar el equilibrio entre que las actividades que desarrollamos nos permitan hacer un mundo mejor para todos y a la vez no sean tan agresivas que vayamos destrozando ese mundo poco a poco. Y esto no es simplemente una pregunta, es “LA” pregunta que se hace la humanidad. Si no logramos contestarla adecuadamente, el resto de las preguntas no tienen sentido, qué más da, si no va a quedar nadie para contestarlas.

Todo esto es de plena actualidad. Y me arriesgo a hacer esa afirmación aún no sabiendo cuando está usted leyendo este artículo. Lo estoy escribiendo en noviembre de 2019, y esa afirmación es cierta ahora, pero si usted está leyendo este artículo en el año 2025, o el 2056 o el 2112 estoy seguro de que la afirmación seguirá siendo tan cierta como hoy: los temas de sostenibilidad serán de primera actualidad ahora y en cualquier tiempo futuro, no hace falta ser adivino para saberlo.

Evidentemente no sé la respuesta a “LA” pregunta que hacía anteriormente. Pero sí quiero comentar y poner como ejemplo lo que una empresa como Sika puede hacer para ayudar a que esa pregunta tenga alguna posibilidad de respuesta. En la primera parte de este artículo hemos hecho un reconocimiento: vale, Sika es culpable, por lo menos en parte, de lo que nos acusaban con el trabajo del concurso. Pero por otro lado, también es justo reflejar los esfuerzos de esta empresa para que esos efectos nocivos sean los mínimos. Paso a comentarlo a continuación.

La Sostenibilidad Medioambiental en Sika

Sika es una empresa de origen suizo. Esto quiere decir que es de uno de los países donde mayor conciencia ecológica hay. Los países más avanzados son en los que más preocupación medioambiental hay. Y creo que esto es así por dos causas. Primero, porque la población tiene la mayor parte de sus necesidades más que resueltas, lo que te permite preocuparte por cuestiones más a largo plazo (no podemos pensar que personas del tercer mundo, que no saben qué van a poder dar de comer a sus hijos hoy, se preocupen por lo que pasará al medioambiente dentro de una generación). Segundo, porque la población de los países más desarrollados tiene la mala conciencia de que todos los problemas medioambientales los han generado en gran medida ellos, no se podría culpar de ello a países pobres de África o Sudamérica, por ejemplo.

Sika, debido en gran parte a ese origen suizo, y por lo que se ha comentado en el párrafo anterior, hace gala de una gran conciencia medioambiental, y se esfuerza en llevar al mínimo los impactos de este tipo que crea su actividad. En primer lugar, es un escrupuloso cumplidor de toda la legislación ecológica, que cada vez es más dura. Vale, eso puede tener mucho mérito, pero todas las empresas lo hacen. Y a las que no, las multas les quitan las ganas de volver a saltarse las normas. Pero por otro lado, y es lo que quiero remarcar a continuación, Sika quiere ir bastante más allá, y se autoimpone unos límites y unas restricciones que van bastante más lejos de lo exigido legalmente. A continuación se comentan algunas de estas cosas:

• Sika analiza sus productos bajo el enfoque Evaluación del Ciclo de Vida (LCA, Life Cycle Assesment). Estas evaluaciones se hacen de acuerdo a la normativa EN-15804 (Sostenibilidad en Trabajos de Construcción), y analizan todos los impactos que puede tener un producto en cualquier cuestión medioambiental (consumo de energía, consumo de agua, emisiones, residuos,…) desde la “cuna” (es decir, desde donde se extraen la materias primas para hacer el producto) hasta la “tumba” (es decir, hasta el modo de deshacerse del producto de una manera ambientalmente tolerable), pasando por todos los puntos intermedios (fabricación, instalación, vida útil, eliminación). Sólo los productos que presentan poco impacto a lo largo de todo el ciclo de vida son comercializados por Sika.

• Sika está apostando fuertemente por la economía circular. Eso básicamente, y sin entrar en detalles, consiste en utilizar la mayor cantidad de material reciclado posible. El objetivo de Sika es incrementar cada año un 0,2% el uso de materiales reciclados en su producción.

• En el plan cuatrienal que acaba de terminar (2014-2018) se ha conseguido una reducción de consumo de energía del 12% por tonelada fabricada. El consumo de energía era de 0,51 MJ/ton en 2014 y de 0,459 MJ/ton en 2018. En el futuro el objetivo es seguir disminuyendo el consumo de energía por tonelada producida un 3% anual. Y de esa energía el 50% debe ser fuentes renovables.

• En ese mismo plan cuatrienal se ha conseguido una reducción del agua consumida por tonelada fabricada del 52,8%, desde 0,77 m3 de agua/ton, en 2014 hasta 0,31 m3/ton en 2018. El objetivo en los próximos años es disminuir un 3% el consumo de agua por tonelada producida.

• Sika también está involucrada en la reducción de efluentes (agua vertida al alcantarillado). En todas sus fábricas en el mundo, Sika vertió en 2017 0,59 millones de m3, y en 2018 0,55 millones de m3. El compromiso es disminuir estos vertidos de efluentes en un 3% anual en el futuro. Para ello el objetivo es reciclar el 25% del agua que utilice, para volverla a utilizar en sus procesos de producción.

• El objetivo de reducción de emisiones de efecto invernadero en los próximos 4 años es del 12%. Puede parecer un esfuerzo pequeño, pero en general Sika no es emisor de este tipo de gases, por lo tanto el potencial de reducción es limitado.

• Sika tiene implementado en todas sus plantas los sistemas ISO 9001 (Aseguramiento de la Calidad), ISO 14001 (Medioambiental) y en muchos casos la OHSAS 18001 (Salud y Seguridad) e ISO 50001 (Eficiencia energética). Todas las plantas son auditadas por especialistas externos para chequear el cumplimiento de toda esa normativa.

• Sika comercializa productos para su uso en interiores. En este aspecto Sika va bastante por delante de la normativa de obligado cumplimiento existente. Por desgracia la normativa existente no es muy exigente con los materiales que utilizamos en acabados en interiores, y que tiene tanta incidencia en el aire que respiramos, y por lo tanto en nuestra salud. En cambio Sika analiza sus productos de acuerdo a los más exigentes estándares en cuanto a calidad del aire interior: AgBB, Cleanroom Suitable Materials, etc. Por esos motivos las emisiones de los productos Sika en interiores son mínimas, y por tanto también mínima la afección a la salud de los habitantes.

• Sika es líder en productos y sistemas para mejorar la eficiencia energética de la envolvente del edificio. Tiene todo tipo de sistemas para tratar y aislar térmicamente las fachadas, y para mejorar el funcionamiento energético de las cubiertas, con membranas y láminas de reflectancia solar y sistemas únicos para la fijación de placas solares o sistemas de cubiertas ajardinadas.

Con todo lo anterior tratamos de excusarnos, por lo menos en parte de la acusación que se hacía al principio. Es verdad, Sika “intoxica”, si intoxicar es consumir, recursos, energía y generar desechos en su actividad. Pero también es cierto que está centrada en poner los medios para que esas afecciones sean mínimas.

Conclusión

Anteriormente en el artículo se hacía una pregunta (“LA” pregunta): cómo se consigue el equilibrio para que las empresas nos provean de los productos y servicios que mejoran nuestras vidas, pero que a la vez no se lleven el medioambiente por delante. Se ha intentado, en las líneas anteriores explicar la aportación que puede dar una empresa como Sika a ello. Evidentemente este es un camino de largo recorrido, en el que todo lo comentado es simplemente un paso. Pero todos los caminos empiezan con un paso.

En cuanto al autor, lo siento, pero tampoco tengo una idea clara de la respuesta a “la” pregunta. Solo se me ocurre una idea: menos discursos buenistas y legislación cada vez más exigente. Ponía al principio ejemplos al azar de empresa como Ford, Endesa o Repsol además de la propia Sika como empresas que proveen bienes y servicios necesarios pero que a la vez causan cierta contaminación. Estoy seguro de que todas esas empresas tienen gente suficientemente capaz e inteligente para conseguir coches menos contaminantes, energía más limpia o productos químicos menos agresivos que todos ellos cumplan unas exigencias que hagan del mundo algo sostenible. Desde luego en Sika estamos preparados para ese reto.

Y volviendo al principio, si usted se está preguntando qué hicimos con esos concursantes que tuvieron la insolencia de poner un título así a un concurso que patrocinaba Sika, pues le informo que les dimos el primer premio. No porque en Sika seamos muy “guays” ni nada por el estilo, es simplemente porque el Jurado independiente decidió que era el mejor trabajo, tanto desde el punto de vista de presentación como desde el punto de vista de su contenido. Y ante eso no hay nada que decir.

Datos del autor
Nombre Ramón Martínez
Empresa Director Técnico de Sika
Cargo
Biografía
Art. Online
Entrevistas
Últimos nombramientos
Utilizamos cookies propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarte publicidad personalizada a través del análisis de tu navegación, conforme a nuestra Política de cookies.
Si continúas navegando, aceptas su uso.


Más información

Política de privacidad | Cookies | Aviso legal | Información adicional