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24/11/2014 / Gisela Bühl / 674

La tecnología fotocatalítica de FN NANO es capaz de descontaminar los edificios

La construcción puede convertirse en un gran aliado en la lucha contra el cambio climático gracias a los últimos avances en el desarrollo de tecnologías que permiten aplicar propiedades de purificación de aire a diferentes superficies. Aunque la fotocatálisis no es algo nuevo, no ha sido hasta ahora cuando se ha descubierto el modo de aumentar su efectividad hasta 30 veces más que sus predecesores.

A esta nueva generación de productos fotocatalíticos pertenece FN NANO, un sistema de purificación de aire que es capaz de eliminar un kilo de contaminantes anualmente por cada litro.

Efectividad en interiores y exteriores

En exteriores, la tecnología de segunda generación de fotocatálisis ayuda resolver muchos problemas cotidianos, como la eliminación de gases NOx y COV en zonas urbanas, la protección de fachadas e incluso la prevención contra graffiti. La gran ventaja es que este recubrimiento a modo de pintura puede aplicarse en prácticamente todo tipo de superficies rígidas, desde paredes y techos en interior, hasta hormigón, fachadas, piedra, ladrillo y tejas en exterior. Con su aplicación, evitamos la aparición de moho, musgo y algas en las edificaciones, y la aparición de suciedad en las fachadas gracias a su capacidad de autolimpieza.

En interiores, esta gama de productos consigue eliminar olores, humos, virus, bacterias, microorganismos, esporas y otros elementos orgánicos peligrosos para la salud y habitualmente problemáticos para personas con alergias de todo tipo de un modo ecológico y mucho más eficiente que con productos clásicos. De esta forma, FN NANO elimina y destruye hasta el 95% de la materia orgánica perjudicial para la salud de una habitación en menos de 24 horas.

Propiedad de autolimpieza

En la fotocatálisis tan solo intervienen dos elementos, la luz solar y el dióxido de titanio. Cuando la luz impacta sobre la capa en la que se encuentran estas nanopartículas se produce una reacción física que oxida la materia orgánica y la descompone. Así es como es produce la purificación del aire y también así se consigue la autolimpieza de las superficies que están tratadas con este recubrimiento. Por ejemplo, una fachada en la que se haya aplicado FN NANO nunca se oscurecerá porque las nanopartículas de dióxido de titanio quemarán cualquier tipo de alquitrán que actúa como el pegamento para polvo o hollín que entre en contacto con la fachada. El agua de la lluvia hará el resto para terminar el proceso de limpieza. Así, no es necesario ningún tipo de mantenimiento ni realizar ninguna inversión económica para mantener una fachada en buen estado. Y lo más importante, todo este proceso se realiza de forma natural, sin aportar ningún compuesto químico ni tóxico al medio ambiente.

 

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