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28/05/2021 / Miguel / 1372

Aumenta la demanda de viviendas con certificado Passivhaus en la Ribera del Duero

Aranda y la Ribera del Duero empiezan a registrar demanda de viviendas Passivhaus, edificaciones en las que prima la máxima reducción de la energía necesaria para su climatización, optimizando los recursos existentes para mantener un ambiente interior saludable y una sensación térmica constante y confortable.

 

Este sistema de construcción nació en Alemania en 1991 y es bastante popular desde hace más de una década en diversos países europeos, si bien en España no empezó a promoverse hasta 2008. No obstante, su evolución ha sido importante, sobre todo en los últimos dos o tres años, en los que se ha certificado ya el mismo número de proyectos que en los ocho años anteriores.

Y la tendencia sigue siendo positiva, calculando sus responsables que en otros tres años se duplicarán los proyectos que utilicen el estándar Passivhaus, pudiéndose incluso triplicar cuando se dé el salto cualitativo a la edificación plurifamiliar, tanto en obra nueva como en rehabilitación.

 

La primera casa pasiva ribereña, en 2019

En Aranda de Duero la primera vivienda unifamiliar pasiva se certificó en enero de 2019 y desde junio de ese mismo año está siendo habitada.  Ello ha permitido recabar datos reales sobre gasto energético.

El edificio tiene 258 metros cuadrados útiles y el gasto medio de climatización (calefacción y refrigeración) calculado las 24 horas del día durante 365 días al año es inferior a 48 euros al mes. La vivienda mantiene una temperatura  de confort constante tanto en invierno como en verano con “aire limpio” y renovado, día y noche, gracias al recuperador de calor (ventilación forzada de doble flujo) permitiendo un ambiente idóneo cada día.

Estos datos han sido recogidos por una empresa afincada en Aranda de Duero, Construcciones Tasio, que considera que este hito marca “un antes y un después en la Ribera del Duero, pues proporciona a otros futuros propietarios de viviendas la posibilidad de este estándar de construcción; noticias como esta cabe remarcarlas porque van a ser hitos importantes para la comarca”.

El hecho de que ya existan otros proyectos en marcha de este tipo de edificación da una idea del cambio de tendencia que se está viviendo en la construcción también en Aranda y la Ribera.

El modo de construcción Passivhaus se basa en cinco principios básicos: aislamiento térmico de gran espesor, ventanas y vidrios de altas prestaciones, ausencia de puentes térmicos, ausencia de infiltraciones de aire no deseadas y ventilación mecánica controlada que continua con la recuperación de calor, que filtra y atempera el aire.

“Aunque en su mayoría casi todos estos puntos parecen obvios, lo que se estudia es situar cada elemento constructivo de la forma correcta según los estándares pasivos, no vale con ponerlo, sino que todo tiene que estar en su sitio, todo tiene un por qué, y esto nuestros amigos alemanes ya lo llevan haciendo unas cuantas décadas”, explica Tasio Martín.

 

Cursos especializados y controles

Para poder ejecutar este tipo de viviendas el constructor tiene que realizar cursos especializados y la vivienda debe pasar los controles por parte de Passive House Institute, que comprueba que se han cumplido todos los requisitos y se ha ejecutado correctamente, lo cual permite al propietario obtener la certificación Passivhaus, que es siempre otorgada por un certificador homologado.

Para Tasio Martín, la lenta implantación de este sistema de construcción en España se debe a varias circunstancias:

  • El desconocimiento
  • El hecho de que el sector de la construcción suele ser muy tradicional y lento en la incorporación de materiales o métodos innovadores
  • El escaso apoyo o promoción desde las administraciones hasta ahora
  • La creencia de que encarece los costes.

Sobre esto último, se aconseja a cualquier persona que quiera hacerse una vivienda que no ponga el foco sólo en el coste de la inversión inicial necesaria para construir el edificio, sino también en los gastos de mantenimiento y consumo que tendrá  la vivienda en el resto de su vida útil.   El sobrecoste que puede tener en el conjunto de la obra una vivienda Passivehaus oscila entre un 5% a un 10%, pero se recupera en 5 o 10 años.

De momento, son parejas o familias más jóvenes las principales demandantes de casas pasivas. “Pero estas parejas demandan viviendas del siglo XXI y no la vivienda tradicional que conocemos”,  señala Tasio.

 

Eficiencia energética también en comunidades de vecinos

La eficiencia energética no se limita exclusivamente a las viviendas unifamiliares, pues se está detectando también un interés creciente en comunidades de vecinos que quieren reducir los costes del mantenimiento energético de los bloques de viviendas.

Para lograr ese ahorro y mejorar el confort de sus viviendas se les está aplicando un sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico Exterior), con el que se calcula que pueden conseguir un. 40% +- de ahorro energético (o costes)

Además del ahorro energético, es importante el ahorro que se consigue de emisiones de CO2, que, -las emisiones caen un 75% más o menos-. “Cabe recordar que las viviendas a nivel nacional consumen el 40% de la energía en España y es ahí donde podemos aportar nuestro granito de arena”, señala Tasio, que también se pregunta: “tenemos los conocimientos y la tecnología”, ¿por qué no lo hacemos?”.

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