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Ecoconstruccion 45 ener-feb 2016

CONSTRUCCIÓN SOSTENIBLE �� Trabajando con piezas modulares son suficientes dos personas, igualmente consideramos más apropiado el proceso participativo e inclusivo. Por lo que concierne el tiempo de construcción tenemos en cuenta unos tres meses en total. Hasta ahora tenemos tres construidas en España, una de ellas habitada hace más de un año y medio. La respuesta a los cambios estacionales fue muy satisfactoria. La yurta aguanta bien el frio, la nieve, la lluvia así como mantiene una buena temperatura durante el verano, gracias al sistema de ventilación. Como nuestra tercera piel y siendo constituida por materiales orgánicos, su mantenimiento viene garantizado por el tiempo de su habitabilidad, uso y cuidado. La madera de por si es un material de los más duradero y resistente al fuego, más allá de los prejuicios2, la lona exterior tiene garantía de 5 años, al cabo de los cuales puede tratarse con regularidad con un protector de rallos UV. Diseño de interiores e instalaciones El espacio de una Yurta-Ger puede ampliarse con un módulo externo, por ejemplo para un baño, u otra yurta a través de una puerta de comunicación. Más allá de los baños secos artesanales, existen ya modelos industriales con características actuales, como materiales reciclables, inodoros y de fácil manejo, que incluso podrían estar en el interior de la misma yurta3. La instalación eléctrica y el suministro de agua pasan por la base de la estructura, mientras el techo prevé salida de humos y de chimenea (de estufa de leña) aislada de las telas para evitar su calentamiento. La forma casi esférica (sin esquinas) favorece el calentamiento rápido del ambiente en invierno eliminando los espacios muertos, además que es posible ahorrar recursos, a través de un uso cons- 2 La madera presenta una excelente resistencia a la penetración del fuego debido a su baja conductividad térmica y a su capacidad de formar una capa carbonizada superficial, lo cual permite mantener sus propiedades físicas y mecánicas por mayor tiempo que estructuras de metal o cemento. 3 La empresa vasca Aldatu ofrece varios modelos, con diversas garantías. LA RESPUESTA A LOS CAMBIOS ESTACIONALES FUE MUY SATISFACTORIA. LA YURTA AGUANTA BIEN EL FRIO, LA NIEVE, LA LLUVIA ASÍ COMO MANTIENE UNA BUENA TEMPERATURA DURANTE EL VERANO, GRACIAS AL SISTEMA DE VENTILACIÓN ciente de ellos con sistemas energéticos complementarios4. De hecho Yurta-Ger refleja un sistema de vida en contacto con la naturaleza, más consciente sobre la gestión directa de los recursos naturales del entorno en el que se ubica (uso de leña, agua, energías renovables…) y a la vez en la administración de ellas. Un espacio sencillo como la yurta invita en general a reducir a lo esencial las necesidades básicas partiendo del principio de la simplicidad voluntaria. El espacio diáfano, sin presencia de elementos fijos internos como paredes, permite jugar y cambiar la distribución interna de los espacios así como de la posición de las ventanas, a través del uso de paredes modulares intercambiables según la orientación optima en el terreno en el que la Yurta-Ger se ubica. La forma circular ofrece una perspectiva insólita del hogar: a ventanas cerradas y 4 La estufa a leña se aprovecha para cocinar durante las jornadas de invierno, igual que un horno solar se aprovecharía en verano. Una placa solar es suficiente para tener agua caliente… paredes blancas la atención se dirige al centro, en un ambiente de cobijo, iluminado por la claraboya central, un ojo hacia el cielo; a ventanas abiertas la perspectiva del entorno externo se amplifica, ofreciendo una sensación de total integración en el contexto natural alrededor. Por qué Yurta-Ger Su consideración jurídica es de bien mueble, por lo que no necesita permiso de edificación y permite su instalación allí donde es imposible edificar. Este factor, su posibilidad de montaje-desmontaje y transporte, junto con muchos otros como el precio5, hacen Yurta-Ger competitiva con respecto a otras tecnologías de bioconstrucción y desde luego una elección más sostenible y ética si comparada a la importación de yurtas tradicionales de Mongolia6. Desde una reflexión holística, con Yurta- Ger queremos conciliar visiones humanistas y técnicas sobre el tema del hábitat y la gestión de recursos hacía el respeto del medio y un cambio de paradigma basado en nuevos modelos que nos hagan sentir participe de la arquitectura y más cercanos a la naturaleza. Con este fin recuperamos la tradición para construir una modernidad alternativa �� 5 Una yurta de producción local y artesanal, con puerta, plataforma estructuras y telas puede costar a partir de 10.000 euros. 6 En Mongolia parte de la explotación de los bosques locales es debida a la producción de yurtas para la venta al extranjero. La plusvalía que el mercado de yurtas generas en occidente no retorna a su fabricante, a la vez q la madera es un recurso escaso en la gran mayoría de Mongolia. ECOCONSTRUCCIÓN ENE|FEB 16 • 39


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