Mónica Latorre : "Me han llegado a decir que no tenemos la misma capacidad de tomar decisiones importantes que los hombres"

Cargo: Arquitecta. Empresa: Etex Exteriors Iberia. Opina sobre: Mujeres protagonistas en la construcción.

Mónica Latorre
Arquitecta
Etex Exteriors Iberia
https://www.etexgroup.com/en-gb/inspiring/global-locations/spain

Entrevista realizada el 27-01-2021

Describa brevemente su labor profesional y su empresa, ¿cómo ha llegado al mundo de la construcción?

Actualmente soy arquitecta en la oficina técnica en Etex Exteriors Iberia, a la que pertenecen las marcas comerciales Euronit, Equitone y Cedral. Siempre he querido ser arquitecta y tuve la oportunidad de cumplir con mi sueño y poder realizar mis estudios superiores. Desde mi licenciatura he podido ejercer diversos perfiles dentro de la profesión, pero siempre me ha llamado la atención la parte más técnica de la arquitectura que es la que me llevó a cursar un Máster de Cálculo de Estructuras y que me formó para mi puesto actual en Etex.

¿Cree que existen dificultades para que las mujeres puedan acceder a puestos directivos en el mundo de la construcción? ¿Qué cambiaría?

Las principales dificultades hay que buscarlas en el origen: el planteamiento que hacemos de la profesión desde un principio y que nos ha llevado, consciente o inconscientemente, a identificar la construcción como un oficio para hombres. Hay determinadas tareas que, históricamente y quizá por su dureza o por la necesidad de desempeñarlas con determinada fuerza física las hemos asignado automáticamente a los hombres, pero el sector de la construcción es muchísimo más amplio y hay perfiles para todas las capacidades, sin distinción de género. Cualquier puesto de coordinación, planificación o gestión, pueden ser perfectamente desarrollados tanto por hombres como por mujeres que estén cualificados para su desempeño. Sin embargo, y aunque cada vez hay más presencia femenina, la realidad nos dice que la relación de mujeres en esos puestos es aun ampliamente menor. Con los puestos de dirección todavía las diferencias son más pronunciadas. Creo que durante años y años nos hemos puesto la etiqueta de que este sector tiene género y es irreal. En un reciente artículo sobre arquitectura y género leía como hasta 2007 no se alcanzó la paridad en la Escuela de Arquitectura de Madrid y como se ninguneó a las pocas arquitectas que intentaban prosperar en esta profesión durante el franquismo. Cuánto antes acabemos con estas etiquetas y desde pequeñas pensemos que es sector es para nosotras y no dejemos que nadie diga lo contrario, antes eliminaremos esta barrera de nuestras mentes. A lo largo de mi trayectoria profesional me han llegado a decir que no tenemos la misma capacidad de tomar decisiones importantes que los hombres y esto es algo que no se puede consentir.

¿Qué opina sobre los cupos frente a las capacidades de cada persona?

Soy bastante ambivalente al respecto. Por una parte me parece que pueden ser una solución temporal, una ayuda puntual pero, en otros casos, pueden perjudicarnos. Hay sectores, el de la política por ejemplo, donde la formación y la “cantera” de personas susceptibles de ser contratadas son muy similares. En este caso los cupos sí pueden ser positivos ya que, aunque se cuente con parecido número de mujeres y hombres habilitadas para el cargo, la decisión final de decantarse por un hombre es por defecto. En otros sectores como el nuestro, simplemente será una medida que no lleve a ningún cambio sustancial, si de inicio no hay “cantera”. En lo que hay que trabajar es en que, efectivamente, esa cantera sí exista para ambos géneros. En Arquitectura, por ejemplo hay el mismo número de mujeres que de hombres que pueden optar a desempeñar cargos y funciones indistintamente de su sexo. Pero hay otros oficios o profesiones dentro del sector donde la base contratable no es la misma. Si hay 10 mujeres y 50.000 hombres que optan a un mismo puesto de trabajo, los cupos nunca van a funcionar porque no serán equitativos.

¿De qué modo pueden el sector educativo y las propias empresas fomentar las vocaciones femeninas para entrar en áreas consideradas de dominio masculino?

Hay que atajar el problema de raíz y eliminar de nuestras mentes, desde que somos niños, que una profesión tiene género. Aún veo libros para niños con las profesiones dibujadas donde se ven hombres bomberos, hombres policías, hombres médicos y (¡menos mal!) una enfermera. Para esta erradicación de prejuicios es fundamental que el sector educativo cuente con programas especiales que profundicen y refuercen positivamente a las niñas en que en un futuro podrán desempeñar el trabajo que elijan. Afortunadamente, los medios de comunicación cada vez hacen mayor esfuerzo en este sentido y dan visibilidad, mostrando que hay mujeres científicas capaces de dar una opinión experta sobre un tema, mujeres capaces de recibir premios de literatura, de arquitectura… por su trabajo y su dedicación. Este año, el jurado del XI PREMIO DE ARQUITECTURA Y URBANISMO DE CASTILLA Y LEÓN ha estado formado por 6 arquitectas, de reconocido prestigio y excelente trayectoria profesional, sin ir más lejos. Eliminar un sesgo de este calibre requiere no pensar antes de empezar que un puesto de trabajo tiene género, sino que requiere de una formación específica y unas capacidades que dependen de cada persona. Y ese sesgo tiene que salir tanto de la cabeza del empleador como del futuro empleado o empleada.

 

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